Desierto, término aplicado a regiones áridas de la Tierra con escasez o carencia de precipitaciones, poca o nula vegetación
y limitada ocupación humana. Tradicionalmente el término desierto alude a un área cuya precipitación media anual es inferior a
250 mm y donde, en la mayoría de los casos, la evaporación excede a la precipitación como resultado de una temperatura media alta.
Debido a la falta de humedad en el suelo y en la atmósfera, los rayos del Sol inciden con fuerza. Las temperaturas durante el día
pueden alcanzar los 55 °C a la sombra; durante la noche, el suelo del desierto irradia el calor a la atmósfera y las temperaturas
pueden descender hasta el punto de congelación (como sucede en el Sahara).
En la actualidad, la palabra desierto también se aplica a las regiones de hielos y nieves perpetuas de las latitudes polares
(Groenlandia); así como a las regiones de las latitudes medias del interior de los continentes con escasas precipitaciones (Gobi),
así como a las regiones costeras comprendidas entre los 15º y 30º de latitud sometidas a la influencia de las corrientes marítimas frías
y con unas temperaturas estivales frescas para su latitud (Atacama).
Los desiertos aparecen por una combinación de climas, rasgos geológicos y acción antrópica. |